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Clásico

Andrés Iniesta: Stamford Bridge, Johannesburgo y un banco en Dubái

El gol del minuto 93 en Londres, el del minuto 116 en la final del Mundial, la forma de girar que nadie copió, Kobe, los Emiratos, el retiro en 2024 y su primer trabajo como entrenador en 2026.

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Andrés Iniesta controla la pelota con la camiseta celeste del Vissel Kobe en un partido de la liga japonesa, 24 de noviembre de 2018
Andrés Iniesta controla la pelota con la camiseta celeste del Vissel Kobe en un partido de la liga japonesa, 24 de noviembre de 2018. Foto: Tam Tam, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons

Stamford Bridge, 6 de mayo de 2009, minuto 93. El Barcelona pierde 1-0 la vuelta de la semifinal de la Champions League y está eliminado. La pelota le llega a Andrés Iniesta en el borde del área, a unos veinticinco metros, y él la pega con la parte externa del pie derecho, que no es la forma natural de pegarle desde ahí. El tiro entra arriba. Empate 1-1, clasificación por el gol de visitante, y tres semanas después la final de Roma, el 27 de mayo, un 2-0 al Manchester United con goles de Eto'o y Messi. Él mismo escribió después, en el libro de aquella temporada, que le pegó con el exterior y con todas sus fuerzas. El resto de su carrera cabe en esa frase.

Un chico de Fuentealbilla

Nació el 11 de mayo de 1984 en Fuentealbilla, un pueblo de Albacete, en La Manchuela, una comarca de viñedos. Llegó a La Masia en septiembre de 1996, con doce años, procedente del Albacete Balompié. Debutó en el primer equipo el 29 de octubre de 2002, en un 1-0 en la cancha del Brujas por la fase de grupos de la Champions. Antes había ganado con España el Europeo sub-16 de 2001 y el sub-19 de 2002. En nuestra sección de clásicos hay otros jugadores formados en esa misma cantera, pero ninguno con una carrera tan larga en ella.

Lo que hacía nadie lo hacía igual. No era rápido en carrera larga ni fuerte en el choque. Tenía el centro de gravedad bajo, el control pegado al pie y una forma de cambiar de dirección que dejaba al rival pisando el lugar donde él ya no estaba. Su recurso de marca fue la croqueta, un gesto que había estrenado Michael Laudrup y que Iniesta hizo suyo: empujar la pelota del pie derecho al izquierdo, en un solo tiempo, para sacarla del alcance del defensor y salir del embudo. Frank Rijkaard lo usó de falso extremo, de interior, de volante de contención y de enganche, y en todos los puestos rindió. Vicente del Bosque lo describió como un futbolista completo, que ataca y defiende, que crea y marca. Juan Román Riquelme dijo que era el que mejor jugaba porque sabía exactamente cuándo ir y cuándo volver.

El giro es lo que la gente recuerda. Recibía de espaldas, con un rival encima, y en vez de devolverla se daba vuelta sobre el pie de apoyo, arrastrando la pelota con la suela o con el exterior, y salía de frente con el campo abierto. Era la manera más corta de convertir una posesión estática en un ataque, y el Barcelona de Guardiola estaba construido sobre jugadores que sabían hacer eso bajo presión.

Johannesburgo, minuto 116

El 11 de julio de 2010, en Soccer City, España y Países Bajos llegaban al final de la prórroga de la final del Mundial con 0-0. A los 116 minutos le cayó una pelota a Iniesta dentro del área, la controló y la definió. Después se sacó la camiseta y mostró la de abajo, con un mensaje escrito a mano: «Dani Jarque, siempre con nosotros». Le costó la amarilla. Jarque, amigo suyo, había muerto en 2009. Años más tarde, en 2018, Iniesta contó que después del triplete de 2009 pasó un verano muy malo, con falta de ilusión, presión y la muerte de su amigo encima, y reconoció que había sufrido una depresión.

Fue el mejor jugador de la final y, dos años después, el mejor jugador de la Eurocopa 2012, cerrada en Kiev el 1 de julio con un 4-0 a Italia. Había sido campeón también en la Eurocopa 2008. Con el Barcelona ganó nueve Ligas y cuatro Champions League, la última en 2015 en Berlín, 3-1 a la Juventus, con asistencia suya a Rakitić en el primer gol y el premio al mejor del partido. Anunció su salida el 27 de abril de 2018 y jugó su último partido en el Camp Nou el 20 de mayo de 2018, un 1-0 a la Real Sociedad, hasta que lo reemplazó Paco Alcácer a los 81 minutos. Se fue con 674 partidos oficiales en el club.

Kobe, Emiratos y el adiós

En mayo de 2018 firmó por tres años con el Vissel Kobe, en Japón. Allí ganó la Copa del Emperador de 2019, con final el 1 de enero de 2020 en Tokio, 2-0 al Kashima Antlers, y la Supercopa japonesa del 8 de febrero de 2020, por penales ante el Yokohama F. Marinos. Fueron 134 partidos y 26 goles en todas las competiciones. Anunció su salida el 25 de mayo de 2023 y jugó su último partido con el club el 1 de julio de ese año.

En agosto de 2023 firmó por un año con el Emirates Club, de la primera división de los Emiratos Árabes Unidos. Hizo cinco goles, pero el equipo terminó decimotercero y descendió el 1 de junio de 2024. Pasó el verano entrenando sin equipo. En octubre de 2024 anunció su retiro en una rueda de prensa: la Wikipedia en español fecha el anuncio el 8 de octubre, la versión en inglés el 7. Ese mismo 8 de octubre el Real Madrid publicó un comunicado oficial de despedida, un gesto poco habitual con un jugador del Barcelona, y la prensa recogió su idea de ser entrenador.

Lo que hace en 2026

Fuera de la cancha nunca dejó Fuentealbilla. La familia tiene desde 2010 la Bodega Iniesta, en el pueblo. En diciembre de 2011 compró 7000 acciones del Albacete Balompié por 420.000 euros, fue su mayor accionista y patrocinador, y salió del accionariado en julio de 2017. En 2023 lanzó la Iniesta Academy, con escuelas en varios países. En diciembre de 2025 presentó en Barcelona, como cofundador, el NSN Cycling Team, un equipo ciclista que empezó a competir en 2026.

El paso que faltaba lo dio el 1 de junio de 2026. Ese día el Gulf United, un club de Dubái fundado en 2019 que empezó como academia y que juega en la UAE First Division, la segunda categoría emiratí, lo anunció como su entrenador. Es su primer trabajo en un banco. Tenía la licencia A y seguía estudiando para la licencia Pro, de modo que el club comunicó que su título le permitía dirigir en segunda mientras completaba el curso. El plantel es el de menor edad media de la categoría, y el proyecto, según dijo él mismo al llegar, es formar futbolistas con atención a cada persona y comprobar que crecen partido a partido.

Debutó el viernes 28 de agosto de 2026, en la primera fecha, de visitante ante el Dibba Al Fujairah, un equipo recién descendido de primera, en el New Dibba Stadium. Esa mañana publicó un mensaje en sus redes.

«Hoy comienza una etapa nueva y muy ilusionante para mí.»

Mensaje de Iniesta en sus redes el día de su debut como entrenador del Gulf United, 28 de agosto de 2026, recogido por teleSUR.

El arranque fue duro. El autor del gol de Johannesburgo dirige hoy a veinteañeros en la segunda división de los Emiratos, con un plan a varios años y la licencia Pro todavía en curso. Al 10 de septiembre de 2026 su equipo había jugado dos partidos de liga y perdido los dos, con cinco goles a favor y siete en contra.